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Alimentos para la anemia

Por Eleazar Lara-Pantin, MD, MSc.* -

Entre los problemas nutricionales que afectan a más gente en todo el mundo, ocupa un lugar muy importante el capítulo de las anemias. Esta condición, que se caracteriza por bajos niveles sanguíneos de un componente fundamental de los glóbulos rojos, llamado hemoglobina, tiene relaciones muy estrechas con nuestra manera de alimentarnos.

El cuerpo debe fabricar la hemoglobina que necesita para transportar a cada una de sus células el oxígeno que recibe del aire que respiramos, para lo cual utiliza, como principal materia prima, el hierro contenido en los alimentos que a diario consumimos. Por esto, una falta de hierro puede dificultar la producción de hemoglobina y, como consecuencia, facilitar la aparición de una anemia.

En busca del hierro

La primera condición se logra cuando ingerimos alimentos que contienen hierro, como carnes rojas, pescados, mariscos, y algunas vísceras como el hígado, granos leguminosos (lentejas, habas, frijoles) y algunos otros vegetales (brócoli, nueces). Otra fuente importante de hierro son los productos en cuyo procesamiento industrial se incluye el agregado de hierro, lo cual puede verse en la información nutricional contenida en sus etiquetas. 

La absorción suficiente del hierro ingerido depende a su vez de otros dos factores asociados con la alimentación. Uno es la presencia de sustancias que la favorecen, como es el caso de las frutas con alto contenido de vitamina C. El otro es la ausencia de sustancias que dificultan o impiden la absorción del hierro alimentario, como son los llamados fitatos, oxalatos y fosfatos, que llegan al intestino formando parte de productos vegetales que los contienen en grandes cantidades. Un ejemplo de estos últimos son los vegetales de hojas verdes (como la espinaca) que a pesar de contener bastante hierro, no contribuyen mucho a la prevención de las anemias porque también es muy alto su contenido en estas sustancias que impiden su absorción.

Otro importante nutriente, cuya ausencia o deficiencia puede favorecer la aparición de anemias, es el ácido fólico. 

La presencia del ácido fólico es indispensable en el proceso de maduración de los glóbulos rojos. Si no se consume suficiente ácido fólico de sus fuentes principales (frutas, vegetales de hojas verdes, frijoles, cacahuate o maní, brócoli, espárragos, lentejas y productos de granos enteros), puede presentarse un tipo de anemia caracterizada por la presencia de glóbulos rojos anormales.

Especialista en Nutrición. 

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