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Yoga y estiramiento combaten el dolor de espalda

Por Alan Mozes, Reportero de Healthday -
Yoga y estiramiento combaten el dolor de espalda

Las sesiones semanales redujeron el dolor y la necesidad de fármacos

LUNES, 24 de octubre (HealthDay News) -- Las clases de yoga y de estiramientos convencionales son igual de eficaces para aliviar la incomodad del dolor de espalda bajo crónico moderado, sugiere una investigación reciente.

Ambas también son mejores que intentar gestionar el dolor propio siguiendo los consejos sobre ejercicio, estilo de vida y los ataques de dolor provistos en libros de autoayuda, halló el estudio.

"Para una persona con un dolor de espalda común y corriente que está dispuesta a mover el cuerpo, la moraleja es que una clase de yoga para principiantes diseñada para el dolor de espalda, o un programa de ejercicios de estiramiento muy intenso serían igual de adecuados como tratamiento", aseguró la autora líder del estudio Karen J. Sherman, profesora asociada de epidemiología de la Universidad de Washington e investigadora principal del Instituto de Investigación sobre la Salud Grupal de Seattle.

"No estamos hablando de una persona con un dolor de espalda intenso que no puede mover el cuerpo", advirtió Sherman. "Pero para el paciente típico de dolor de espalda ambos métodos ciertamente son mejores que lo que la gente hace en general, que es tomar algún medicamento y aguantarse. Y ambos parecen ofrecer más mejoras clínicamente significativas que simplemente dar al paciente un libro de autocuidado".

El estudio aparece en la edición en línea del 24 de octubre de la revista Archives of Internal Medicine.

Los pacientes tienen que vérselas con una variedad de opciones para aliviar el dolor de espalda, que incluyen fármacos, terapia de masaje y tratamiento quiropráctico. Pero con frecuencia esos métodos conllevan un costo significativo, sin mucha garantía sobre su eficacia, apuntaron los autores.

Teniendo eso en cuenta, decidieron explorar el beneficio potencial de varias formas de ejercicio.

Entre 2007 y 2009, Sherman y colegas se enfocaron en 228 pacientes de dolor crónico de la espalda baja que residían en el estado de Washington.

Casi el 60 por ciento de los participantes ya usaban medicamentos (por lo general antiinflamatorios no esteroides o AINE) cuando comenzó el estudio.

Los pacientes fueron divididos en tres grupos de tratamiento distintos: un grupo con una clase de yoga (92 pacientes), un grupo con una clase de estiramiento (91 pacientes) y un grupo con un libro de autocuidado (45 pacientes).

Durante tres meses, los dos grupos con clases participaron en clases semanales de 75 minutos de duración diseñadas para pacientes que nunca habían hecho yoga ni estiramiento.

El grupo de yoga aprendió técnicas de "viniyoga", que involucra ejercicios de respiración, relajación profunda y una variedad de posturas sencillas.

Los de la clase de estiramiento participaron en ejercicios de fortalecimiento junto con técnicas de estiramiento dirigidas a todos los grupos musculares importantes, con un énfasis en el tronco y las piernas.

Además, los grupos de yoga y estiramiento recibieron videos instructivos y se les pidió que practicaran 20 minutos al día.

Los del grupo de autocuidado recibieron una copia de The Back Pain Helpbook (El libro de ayuda para el dolor de espalda), que describe las causas del dolor de espalda y ofrece consejos centrados en técnicas de ejercicio en solitario y cambios en el estilo de vida potencialmente útiles.

Se entrevistó a todos los participantes en el punto medio del tratamiento, al final del tratamiento y a los tres meses tras completar el tratamiento.

El resultado: Aunque la función relacionada con la espalda mejoró en todos los participantes, a los de los grupos de yoga y estiramiento les fue mejor en términos funcionales que a los del grupo de autocuidado al final del estudio y tres meses más tarde.

Los participantes en yoga y estiramiento también fueron el doble de propensos que los del grupo de autocuidado a haber reducido los analgésicos.

"En ambos grupos, las personas sufrían menos dolor y eran más capaces de seguir adelante con sus vidas en términos de las actividades cotidianas", aseguró Sherman.

Sherman anotó que las clases de yoga tenían una naturaleza muy física, mientras que las clases de estiramiento involucraban una cantidad de estiramientos y relajación sostenidos durante mucho tiempo mayor que el promedio.

"Vale la pena anotar que no todas las clases son iguales", comentó. "Hay que encontrar una que sea adecuada a la situación. Y dependiendo de dónde viva eso puede resultar difícil, sobre todo para las clases de estiramiento, para las cuales lo deseable es un entrenador con una orientación terapéutica. No lo que se encuentra en el gimnasio típico".

Sherman reconoció que las clases cuestan más que un libro de autocuidado, pero dijo que "creo que la inversión vale la pena para aprender cómo opera el cuerpo realmente. Y quizás eventualmente uno pueda hacerlo solo".

El Dr. Richard A. Deyo, coautor del estudio y profesor de medicina basada en la evidencia del departamento de medicina familiar de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón en Portland, sugirió que para los pacientes, el mensaje más amplio es sencillo: El ejercicio puede ayudar.

"El yoga es ciertamente una opción", apuntó. "Pero si les gusta más estirarse, eso también funciona. Caminar funciona. Nadar funciona. Montar bicicleta funciona. Básicamente, lo importante es elegir una actividad que disfrute. Así es más probable que persevere".

Más información

Para más información sobre el dolor de espalda, visite el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente Cerebrovascular de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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