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Vitamina K

Resumen:

El nombre "vitamina K" se refiere a un grupo de componentes liposolubles químicamente similares llamados naftoquinonas. La vitamina K1 (fitonadiona) es la forma natural de la vitamina K, la cual se encuentra en las plantas y provee la fuente primaria de la vitamina K a los humanos a través de su consumo en la dieta. Los componentes de la vitamina K2 (menaquinonas) se producen por las bacterias en el intestino y proveen una cantidad menor de vitamina K requerida por los humanos. La vitamina K1 se produce comercialmente para usos medicinales con diferentes nombres (Phylloquinone®, Phytonadione®, AquaMEPHYTON®, Mephyton®, Konakion®).

La vitamina K es necesaria para una normal coagulación de la sangre en humanos. Específicamente, se requiere la vitamina K para que el hígado produzca los factores que necesita la sangre para coagular apropiadamente, entre los que se incluyen el factor II (protrombina), factor VII (proconvertina), factor IX (componente de la tromboplastina) y factor X (el factor de Stuart). Otros factores de coagulación que dependen de la vitamina K son la proteína C, proteína S y proteína Z. La deficiencia de vitamina K o molestias de la función hepática (por ejemplo, una insuficiencia hepática grave) pueden conducir a deficiencias de los factores de coagulación y a un sangrado excesivo.

No es común la deficiencia de vitamina K, pero puede conducir a la coagulación defectuosa de la sangre e incrementar la hemorragia. Las personas con riesgo de desarrollar deficiencia de vitamina K entre las cuales se incluyen las personas con malnutrición crónica (incluidas aquellas con dependencia del alcohol) o con afecciones que limitan la absorción de vitaminas en la dieta como la obstrucción biliar, enfermedad celíaca o esprue, colitis ulcerosa, enteritis regional, fibrosis quística, síndrome del intestino corto o resección intestinal (particularmente del íleon terminal donde se absorben las vitaminas liposolubles). Además, algunas drogas pueden reducir los niveles de vitamina K al alterar la función hepática o eliminar la flora intestinal (bacterias intestinales normales) que producen la vitamina K (por ejemplo, los antibióticos, los salicilatos, los medicamentos anticonvulsivos y algunas drogas sulfa). Se suministra rutinariamente la vitamina K a los infantes recién nacidos para prevenir problemas de sangrado relacionados con el trauma del nacimiento o cuando se planea cirugía.

La warfarina es una droga adelgazante de la sangre que inhibe los factores de coagulación dependientes de la vitamina K. La warfarina se prescribe médicamente para las personas con varias afecciones como la fibrilación auricular, válvulas del corazón artificiales, historia de serios coágulos en la sangre, trastornos de coagulación (hipercoagulabilidad) o colocación de catéteres/puertos permanentes. Normalmente, se deben realizar pruebas de sangre con regularidad para evaluar el alcance del adelgazamiento de la sangre, como es la prueba que mide el tiempo de protrombina (TP) o la Proporción Normalizada Internacional (INR - International Normalized Ratio). La vitamina K puede reducir los efectos de la warfarina como adelgazante de la sangre y por consiguiente bajará los valores del TP y de la INR. Esto puede incrementar el riesgo de coágulos. Por lo tanto, a las personas que toman warfarina normalmente se les recomienda evitar los alimentos con alto contenido de vitamina K (como los vegetales de hojas verdes) y evitar los suplementos de vitamina K. Por otro lado, la vitamina K se usa para tratar los efectos de las sobredosis o excesos anticoagulantes de la warfarina y para reversar los efectos de la misma antes de una cirugía u otro procedimiento.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Cáncer, enfermedad celíaca, fibrosis quística, condiciones gastrointestinales (sangrado), examen de la función hepática, artritis reumatoide.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Enfermedad hemorrágica del recién nacido (sangrado por deficiencia de vitamina K) (A)

    La deficiencia de vitamina K en infantes puede conducir a la enfermedad hemorrágica del recién nacido, también conocida como sangrado por deficiencia de vitamina K (VKDB - Vitamin K deficiency bleeding). Aunque hasta la mitad de los recién nacidos pueden tener algún grado de deficiencia de vitamina K, la enfermedad hemorrágica seria con sangrado es poco común. Debido a que el suministro de vitamina K por inyección ha mostrado que previene la VKBD en recién nacidos e infantes, la Asociación Americana de Pediatría recomienda la administración de una inyección intramuscular de vitamina K1 a todos los recién nacidos. Las dosis orales no se consideran adecuadas para la prevención, particularmente en infantes lactantes. Nunca se probaron las preocupaciones iniciales del riesgo de cáncer y no se consideran clínicamente relevantes. Tratamiento: En casos de una verdadera VKDB, puede ocurrir sangrado en el lugar de las inyecciones, en el ombligo, en el tracto gastrointestinal. También puede ocurrir sangrado dentro de la cabeza (intracraneal) que amenaza la vida o en el área detrás del abdomen bajo (retroperitoneo). Es imperativa una evaluación médica).

  • Deficiencia de vitamina K (A)

    No es común la deficiencia de vitamina K, pero puede conducir a la coagulación defectuosa de la sangre e incrementar el sangrado, así como a la osteoporosis. Las personas con riesgo de desarrollar deficiencia de vitamina K, entre las cuales se incluyen personas con malnutrición crónica (incluidas aquellas con dependencia del alcohol) o con afecciones que limitan la absorción de vitaminas en la dieta como la obstrucción biliar, enfermedad celíaca o esprue, colitis ulcerosa, enteritis regional, fibrosis quística, síndrome del intestino corto o resección intestinal (particularmente del íleon terminal donde se absorben las vitaminas liposolubles). Además, algunas drogas pueden reducir los niveles de vitamina K mediante la alteración de la función hepática o por la destrucción de la flora intestinal (bacterias normales del intestino) que produce la vitamina K (por ejemplo, los antibióticos, los salicilatos, los medicamentos anticonvulsivos y algunas drogas sulfa). Es necesaria la evaluación por parte de un proveedor de cuidados médicos.

  • Reversión de la warfarina (INR elevada/preoperatorio) (A)

    La warfarina es una droga adelgazante de la sangre que inhibe los factores de coagulación dependientes de la vitamina K. La warfarina se prescribe médicamente para las personas con varias afecciones como la fibrilación auricular, válvulas del corazón artificiales, historia de serios coágulos en la sangre, trastornos de coagulación (hipercoagulabilidad) o colocación de catéteres/puertos permanentes. Normalmente, se deben realizar pruebas de sangre con regularidad para evaluar el alcance del adelgazamiento de la sangre, como es la prueba que mide el tiempo de protrombina (TP) o la Proporción Normalizada Internacional (INR - International Normalized Ratio). La medida para el TP/INR depende de la afección que se trate. El TP/INR se puede elevar por muchas razones y algunas veces se puede volver peligrosamente alto e incrementar el riesgo de una hemorragia grave. Los pacientes que toman warfarina deben ser conscientes de estas causas potenciales las cuales incluyen muchas drogas que interactúan con la warfarina, trastornos del hígado o sobredosis accidental de warfarina. Dado que los efectos de la warfarina en la coagulación se demoran normalmente varios días, el TP/INR quizás no se incremente inmediatamente al momento de una sobredosis. Si la sangre de una persona se torna muy "delgada", la administración debe hacerse bajo supervisión médica estricta; puede ser necesario administrar vitamina K por vía oral o inyectada a fin de reversar los efectos de la warfarina.

  • Trastornos de sangrado (prevención de sangrado o eventos de trombosis en terapia anticoagulatoria) (C)

    Los agentes que bloquean la vitamina K, tales como warfarina y fenprocoumona se utilizan a menudo en la terapia anticoagulatoria. Debido a que la ingesta en la dieta de vitamina K puede afectar la acción anticoagulatoria, niveles inconsistentes de vitamina K en la dieta pueden hacer difícil el control de la estabilidad anticoagulante. Algunos estudios indican que la suplementación diaria de bajas dosis de vitamina K puede ayudar a estabilizar la terapia anticoagulatoria.

  • Prevención de las enfermedades del corazón (C)

    Algunos estudios han sugerido que la suplementación con vitamina K puede ofrecer cierta protección contra las enfermedades del corazón. Los datos actuales son contradictorios.

  • Osteoartritis (mano) (C)

    El papel de la administración de suplementos de vitamina K para la osteoartritis en la mano no es claro.

  • Osteoporosis (prevención y tratamiento) (C)

    Al parecer la vitamina K previene la reabsorción del hueso y una ingestión adecuada de la dieta es probablemente necesaria para prevenir el exceso de pérdida de hueso. Los ancianos o los pacientes institucionalizados corren un riesgo particular y se debe mantener una adecuada ingestión de alimentos ricos en vitamina K. A menos que los pacientes demuestren una deficiencia de vitamina K, no existe evidencia de que la suplementación adicional sea útil. Algunos estudios indican que la suplementación con vitamina K puede incrementar la densidad mineral y la resistencia ósea, mientras que otros no muestran efecto de la vitamina K en el recambio óseo. Sin embargo, la vitamina K puede desempeñar algún papel en la prevención y en el tratamiento de la pérdida de hueso por inducción de un glucocorticoide. Aún más, la vitamina D y la suplementación con calcio pueden incrementar los efectos benéficos de la vitamina K. Se necesitan futuras investigaciones para confirmar estos resultados.

  • Carcinoma hepatocelular (prevención del carcinoma hepatocelular recurrente) (D)

    La infección con el virus de la hepatitis C puede conllevar un carcinoma hepatocelular, una forma de cáncer de hígado. Hasta la fecha, los resultados de los estudios clínicos no son claros ni tampoco indican ningún efecto benéfico de la vitamina K en la prevención de la recurrencia del carcinoma hepatocelular.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Raramente se ha asociado la vitamina K por vía intravenosa o intramuscular con las reacciones anafilactoides, entre las que se incluyen conmoción, ataque al corazón, paro respiratorio y muerte. Por consiguiente estas rutas de administración se deben evitar. Si se suministra por vía intravenosa, las preparaciones se deben diluir y la administración se debe hacer en forma lenta, bajo estricta supervisión médica.

Las reacciones de hipersensibilidad de la piel son poco comunes y pueden ocurrir particularmente con inyecciones de vitamina K1 (Phytonadione®, AquaMEPHYTON®). Una placa con sensación de picor puede resultar en el punto de la inyección, la cual puede tomar de 1-2 meses en mejorar y puede causar cicatriz.

Efectos secundarios y advertencias

Raramente se ha reportado un sabor poco común en la boca con las inyecciones de vitamina K. Pocas veces se ha reportado daño en el hígado en infantes y niños con el uso de Menadiol, una preparación de vitamina K (no está disponible en los Estados Unidos). Las condiciones que interfieren con la absorción de vitamina K ingerida pueden conducir a deficiencias entre las que se incluyen intestino corto, fibrosis quística, malabsorción (varias causas), enfermedad del páncreas o de la vesícula, diarrea persistente, esprue o colitis ulcerosa.

Se ha reportado enrojecimiento, inflamación con dolor en el punto de la inyección de vitamina K. Una placa con sensación de picor puede resultar en el punto de la inyección, la cual puede tomar de 1-2 meses en mejorar y puede causar cicatriz. Se han reportado rubores pasajeros.

Raramente se ha reportado mareo con las inyecciones de vitamina K.

Raramente se ha reportado daño en los glóbulos rojos en los niños e infantes que sería la causa de anemia (hemólisis) con el uso de la preparación de vitamina K, Menadiol (no está disponible en los Estados Unidos). Éste tipo de vitamina K se debe evitar en personas con deficiencia de glucosa-6-fosfato dehidrogenasa (G6PD), porque la vitamina K puede causar episodios hemolíticos. La deficiencia de vitamina K reduce los factores de la sangre que se necesitan para la coagulación e incrementa el riesgo de hemorragia.

Aunque se propagó la preocupación acerca del riesgo de contraer cáncer debido a la administración universal de la vitamina K por inyección a los recién nacidos, no existe evidencia científica que respalde éste riesgo. Generalmente no se considera una preocupación en la comunidad médica.

Embarazo y lactancia

La Administración de Drogas y Alimentos le ha dado la categoría de Embarazo Categoría C a la vitamina K. No existe suficiente evidencia científica en animales o en humanos para concluir claramente los efectos en el feto. No se recomienda dar a las madres vitamina K inmediatamente antes del nacimiento. El suplemento regular de vitamina K durante el embarazo (más allá de la ingestión normal en la dieta) puede incrementar el riesgo de ictericia en el recién nacido.

La Academia Americana de Pediatría recomienda la administración de una inyección intramuscular de vitamina K1 a todos los recién nacidos para prevenir la hemorragia por la deficiencia de vitamina K, una afección que amenaza potencialmente la vida. Las cantidades excesivas de suplementación de vitamina K en los recién nacidos pueden conducir a serias complicaciones, entre las que se incluyen anemia hemolítica, hemoglobinuria, kernicterus, daño cerebral o muerte. Las reacciones pueden ser particularmente severas en infantes prematuros.

Se considera segura la vitamina K ingerida por las madres durante la lactancia. Muy poca vitamina K se transmite a los infantes durante la lactancia a través de la leche materna (lo opuesto a muchas leches de fórmula para infantes que contienen vitamina K). No se sabe si la cantidad de vitamina K en la leche materna se incrementa si las madres toman suplementos de vitamina K pero la evidencia científica indica que esto haría una diferencia muy pequeña o ninguna. Si se usa una leche de fórmula para infantes que no esté fortificada con vitamina K, se debe consultar al médico y encontrar la forma para que el infante reciba la vitamina K.

Las posibles interacciones:

Interacciones con las drogas

La warfarina es una droga adelgazante de la sangre que inhibe los factores de coagulación dependientes de la vitamina K. La warfarina se prescribe médicamente para las personas con varias afecciones como la fibrilación auricular, válvulas del corazón artificiales, historia de serios coágulos en la sangre, trastornos de coagulación (hipercoagulabilidad) o colocación de catéteres/puertos permanentes. Normalmente, se deben realizar pruebas de sangre con regularidad para evaluar el alcance del adelgazamiento de la sangre, como es la prueba que mide el tiempo de protrombina (TP) o la Proporción Normalizada Internacional (INR - International Normalized Ratio). La vitamina K puede reducir los efectos de la warfarina como adelgazante de la sangre y por consiguiente bajará los valores del TP y de la INR. Esto puede incrementar el riesgo de coágulos. Por lo tanto, a las personas que toman warfarina normalmente se les recomienda evitar los alimentos con alto contenido de vitamina K (como los vegetales de hojas verdes) y evitar los suplementos de vitamina K. Por otro lado, la vitamina K se usa para tratar los efectos de las sobredosis o excesos anticoagulantes de la warfarina y para reversar los efectos de la misma antes de una cirugía u otro procedimiento. Los suplementos multivitamínicos que contienen vitamina K1 y que se venden sin prescripción médica alteran la anticoagulación de la warfarina en pacientes con disminución de vitamina K1. Los pacientes con una disminución de vitamina K son sensibles incluso a pequeños cambios en la ingestión de la vitamina K1.

Algunos antibióticos pueden disminuir las bacterias en el intestino humano (los cuales sintetizan una pequeña cantidad de los requerimientos de vitamina K). Los antibióticos de amplio espectro, particularmente las sulfonamidas como el Bactrim®, pueden reducir los niveles de vitamina K e incrementar el riesgo de deficiencia en personas que no ingieren una cantidad adecuada.

Las altas dosis de salicilatos (aspirina) pueden incrementar los requerimientos de la vitamina K.

El sucralfato o altas dosis de antiácidos de hidróxido de aluminio pueden disminuir la absorción de vitaminas liposolubles como la vitamina K.

La colestiramina (Questran®) o el aceite mineral pueden disminuir la absorción de vitamina K por vía oral e incrementar los requerimientos de vitamina K.

La quinina o quinidina pueden incrementar los requerimientos de vitamina K.

La dactinomicina, droga quimioterapéutica contra el cáncer, puede disminuir los efectos de la vitamina K e incrementar los requerimientos de la misma.

El difosfato sódico de menadiol es una forma de vitamina K que no se usa en los Estados Unidos. Múltiples drogas pueden causar complicaciones cuando se toman con menadiol.

Interacciones con hierbas/suplementos

La vitamina K puede disminuir los efectos adelgazantes de la sangre de las hierbas que actúan en el cuerpo, como la warfarina (Coumadin®) con la disminución de los factores de coagulación producidos en el hígado. En particular, esto se puede aplicar a las hierbas con los elementos constituyentes del coumarin como la alfalfa (Medicago sativa), ginseng americano (Panax quinquefolius) y angélica (Angelica archangelica).

Aunque los efectos de la vitamina K en la densidad ósea aún son inciertos, los efectos benéficos pueden aumentarse con la suplementación de vitamina D y calcio.

Dosificación:

Ingestión dietética

Entre los alimentos ricos en vitamina K están los vegetales de hojas verdes como la espinaca, el brócoli, los espárragos, los berros, el repollo, la coliflor, las arvejas verdes, los fríjoles, las aceitunas, canola, las semillas de soja, la carne, los cereales y productos lácteos. La cocción de estos alimentos no elimina cantidades significativas de vitamina K.

Adultos (18 años y mayores)

El tratamiento para la deficiencia de vitamina debe hacerse bajo supervisión médica. Si el TP se encuentra levemente elevado y se cree que la causa es la poca ingestión en la dieta, se puede intentar incrementar la ingestión de alimentos ricos en vitamina K. En situaciones que no son de emergencia, se puede suministrar vitamina K (Phytonadione®, AquaMEPHYTON®, Mephyton®, Konakion®) por vía oral en dosis diarias de 5-10 miligramos (se pueden dar en algunos casos dosis sencillas hasta de 25 miligramos). Si existe preocupación por deficiencia de sal biliar o malabsorción en el íleon, se puede considerar una forma de vitamina K soluble en agua por vía oral. Si es necesario, se puede inyectar una dosis de 10 miligramos de vitamina K1 y repetirla después de 8-12 horas o administrarla diariamente hasta que se corrija la deficiencia.

Los niveles elevados de TP/INR (reversión de warfarina) o la falla hepática aguda deben recibir tratamiento bajo estricta supervisión médica.

Niños (menores de 18 años)

Se ha observado que el suministro de vitamina K1 por inyección en recién nacidos e infantes previene la "enfermedad hemorrágica del recién nacido," también conocida como hemorragia por deficiencia de vitamina K. La Academia Americana de Pediatría por lo tanto recomienda la administración de una inyección intramuscular de 0.5 a 1 miligramo de vitamina K1 a todos los recién nacidos. La dosis oral no se considera adecuada para la prevención, particularmente en infantes lactantes.

La toxicidad/reversión de la warfarina debe hacerse bajo estricta supervisión médica.

El menadiol (no está disponible en los Estados Unidos) no se debe administrar a los infantes o niños debido a reportes poco comunes de daño del hígado o toxicidad de las células de la sangre (anemia hemolítica).

Referencias:

 

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Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

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