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DHEA (Dehidroepiandrosterona, 5-androsteno-3 ß-ol-17-ona)

DHEA (Dehidroepiandrosterona, 5-androsteno-3 ß-ol-17-ona)

Resumen:

La dehidroepiandrosterona (DHEA) es una hormona endógena (que se produce en el cuerpo humano) y que se segrega a través de la glándula suprarrenal. La DHEA funciona como precursor de las hormonales sexuales masculinas y femeninas (andrógenos y estrógenos). Los niveles de esta hormona en el cuerpo comienzan a disminuir después de los 30 años y se ha reportado que éstos son bajos en algunas personas con anorexia, enfermedades renales en etapa terminal, diabetes tipo 2 (diabetes que no depende de la insulina), SIDA, insuficiencia suprarrenal y en pacientes gravemente enfermos. Los niveles de DHEA también se pueden reducir de forma drástica por un determinado tipo de drogas, entre las que se incluyen la insulina, los corticosteroides, los opiáceos y el danazol.

No hay suficientes pruebas que apoyen el uso de la DHEA para el tratamiento de la insuficiencia adrenal, la depresión, la inducción del trabajo de parto y el lupus sistémico eritematoso.

No se ha realizado ningún estudio sobre los efectos a largo plazo de la DHEA. La DHEA puede hacer que los niveles de andrógenos y estrógenos en el cuerpo sean más altos que los normales; y, en teoría, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata, de seno, de ovarios y otros tipos de cáncer de sensibilidad hormonal. Por tanto, no se recomienda el uso habitual de DHEA sin la debida supervisión de un profesional médico autorizado.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Envejecimiento, trastornos alérgicos, amenorrea asociada con la anorexia, andropausia, angioedema, ansiedad, asma, enfermedades óseas, pérdida ósea asociada con la anorexia, cáncer de vejiga, cáncer de seno, quemaduras, cáncer de colon, demencia, diabetes, fatiga, ataques cardiacos, colesterol alto, enfermedad de Huntington, gripe, enfermedades de las articulaciones, lipodistrofia en el VIH, protección hepática, malaria, desnutrición, trastornos de movimientos, esclerosis múltiple, obesidad, osteoporosis, cáncer en el páncreas, enfermedad de Parkinson, aumento en el rendimiento, síndrome del ovario poliquístico, trastorno de estrés postraumático, síndrome premenstrual, cáncer de próstata, psoriasis, enfermedad de Raynaud, enfermedades reumáticas, cicatrización de injertos de piel, trastornos de sueño, estrés, tétano, colitis ulcerosa, encefalitis viral y pérdida de peso.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Insuficiencia adrenal (B)

    Varios estudios indican que la DHEA puede mejorar el bienestar, la calidad de vida, la capacidad en los ejercicios, el apetito sexual y el nivel hormonal en personas con función adrenal insuficiente (enfermedad de Addison. Aunque es prometedor, se necesitan estudios adicionales para emitir una recomendación sólida. La insuficiencia adrenal es una afección médica seria y se debe tratar bajo la supervisión de un profesional médico calificado, incluso un farmaceuta.

  • Depresión (B)

    La mayoría de los ensayos clínicos que investigan el efecto de la DHEA en la depresión apoyan su uso para este propósito con la guía de un especialista. Se necesita más investigación para confirmar estos resultados.

  • Obesidad (B)

    La mayoría de los ensayos clínicos que investigan el efecto de la DHEA en la pérdida de peso o grasa apoyan su uso para este propósito. Se necesita más investigación para confirmar estos resultados.

  • Lupus sistémico eritematoso (B)

    La mayoría de los ensayos clínicos que investigan el efecto de la DHEA para el lupus sistémico eritematoso apoyan su uso como tratamiento complementario. Se necesita más investigación para confirmar estos resultados.

  • Enfermedad de Alzheimer (C)

    Investigaciones iniciales reportan que la DHEA no mejora de forma significativa el funcionamiento cognitivo ni cambia la gravedad de los síntomas en pacientes con la enfermedad de Alzheimer, aunque algunos expertos no están de acuerdo. Se exigen estudios adicionales en esta área.

  • Densidad ósea (C)

    La capacidad de la DHEA para aumentar la densidad ósea se encuentra en etapa de investigación. En este momento, los efectos en este particular no son claros.

  • Enfermedad cardiovascular (C)

    Los estudios iniciales informan de posibles beneficios de la suplementación con DHEA en pacientes con placas de colesterol ("endurecimiento") de las arterias. Existen evidencias científicas contradictorias con respecto al uso de suplementos de DHEA en pacientes con insuficiencia cardiaca o disminución en la fracción de eyección. Otras terapias en esta área se han probado más y los pacientes con insuficiencia cardiaca u otro tipo de enfermedades cardiacas deben discutir sobre las opciones de tratamiento con un cardiólogo.

  • Cáncer cervical (C)

    Investigaciones iniciales reportan que el uso de DHEA por vía intravaginal puede ser seguro y puede promover la regresión de las lesiones cervicales de grado bajo. Sin embargo, se necesitan estudios adicionales en esta área antes de llegar a un conclusión firme. Los pacientes no deben sustituir el uso de DHEA por terapias más establecidas y deben discutir sobre las opciones de tratamiento y de seguimiento con un profesional médico primario o un ginecólogo.

  • Síndrome de fatiga crónica (C)

    Las evidencias científicas siguen siendo difusas con respecto a los efectos de la suplementación de DHEA en pacientes con el síndrome de fatiga crónica. Se necesitan mejores investigaciones antes de llegar a una conclusión firme.

  • Abandono de la cocaína (C)

    Los estudios preliminares indican que la DHEA no es de beneficio para tratar la dependencia de la cocaína, pero se necesitan estudios adicionales antes de emitir una recomendación firme.

  • Enfermedades en estado crítico (C)

    Existen evidencias científicas difusas alrededor de la seguridad o efectividad de la suplementación de DHEA en pacientes gravemente enfermos. En estos momentos, se recomienda que las enfermedades agudas en la sala de cuidados intensivos sean tratadas con terapias de mayor solidez científica.

  • Enfermedad de Crohn (C)

    Investigaciones iniciales informan que los suplementos de DHEA son seguros en usos a corto plazo en pacientes con la enfermedad de Crohn. Investigaciones preliminares indican posibles efectos benéficos, aunque se necesitan investigaciones adicionales antes de llegar a una conclusión firme.

  • VIH/SIDA (C)

    Aunque algunos estudios indican que la suplementación de DHEA puede ser benéfica en pacientes con VIH, los resultados de diferentes estudios discrepan entre sí. Actualmente, no existen suficientes evidencias científicas para recomendar la DHEA para esta afección y existen otras terapias que se han probado más en esta área.

  • Inducción del parto (C)

    La evidencia preliminar indica que la DHEA puede ayudar a inducir el trabajo de parto. Se necesita más investigación. Las mujeres embarazadas no deben seguir este tratamiento por sí solas.

  • Infertilidad (C)

    La suplementación con DHEA puede ser de beneficio para mujeres con trastornos de ovulación. Actualmente no existe suficiencia evidencia científica para llegar a una conclusión clara acerca del uso de la DHEA para esta afección.

  • Trastornos menopáusicos (C)

    Se han estudiado muchos aspectos diferentes de la menopausia, donde se ha usado la DHEA como un tratamiento tales como el dolor vaginal, osteoporosis, oleadas de calor o alteraciones emocionales como fatiga, irritabilidad, ansiedad, depresión, insomnio, dificultades de concentración, memoria o una disminución en el apetito sexual (el cual puede suceder al aproximarse el momento de la menopausia). No obstante, los resultados de algunos estudios discrepan en este particular.

  • Distrofia miotónica (C)

    Existen evidencias científicas contradictorias con respecto al uso de los suplementos de DHEA para la distrofia miotónica. Se necesitan mejores investigaciones antes de llegar a una conclusión firme.

  • Soriasis (C)

    Los resultados generales de los estudios indican que la DHEA probablemente no ofrece beneficios a las personas con soriasis pero existen desacuerdos. Se necesitan estudios adicionales antes de emitir una recomendación sólida.

  • Artritis reumatoide (C)

    La evidencia preliminar, de una serie de casos, indica que es probable que la DHEA no ofrezca beneficios a personas con artritis reumatoide. Se necesitan ensayos clínicos bien diseñados con criterios de valoración adecuados antes de ofrecer recomendaciones.

  • Esquizofrenia (C)

    Investigaciones iniciales reportan beneficios en la suplementación de DHEA en el tratamiento de los síntomas de ansiedad, síntomas depresivos y negativos de la esquizofrenia. Se necesitan estudios adicionales para confirmar estos resultados antes de llegar a una conclusión firme.

  • Septicemia (serias infecciones bacteriales en la sangre) (C)

    No existen evidencias científicas claras alrededor de la seguridad o efectividad de la suplementación de DHEA en pacientes sépticos. En estos momentos, se recomiendan terapias con mayor solidez científica.

  • Función sexual / libido / disfunción eréctil (C)

    Los resultados de los estudios que se han llevado a cabo varían en el uso de la DHEA para la disfunción eréctil y la función sexual, tanto en hombres como en mujeres. Se necesitan mejores investigaciones antes de llegar a una conclusión firme.

  • Síndrome de Sjogren (C)

    En los estudios preliminares que se han realizado, la DHEA no ha mostrado evidencias de eficacia en el síndrome de Sjogren. Sin éstas, los pacientes con el síndrome de Sjogren deben evitar usar suplementos de DHEA que no se hayan reglamentado, ya que se desconocen las consecuencias adversas a largo plazo por la exposición a esta hormona.

  • Envejecimiento de la piel (C)

    Estudios preliminares indican la posibilidad de usar DHEA en calidad de agente de uso tópico para combatir el envejecimiento de la piel. Se necesitan investigaciones adicionales para confirmar estos resultados.

  • Fibromialgia (post-menopausia) (D)

    La DHEA no parece mejorar la calidad de vida, el dolor, la fatiga, la función cognitiva, el humor o la afectación funcional de la fibromialgia.

  • Estimulante del sistema inmunológico (D)

    Algunos libros de textos y artículos de reseñas científicas indican que la DHEA puede estimular el sistema inmunológico. Sin embargo, las evidencias científicas actuales no apoyan esta hipótesis.

  • Memoria (D)

    Los estudios de los efectos de la DHEA en la cognición han producido resultados complejos e inconsistentes. Se necesitan más estudios en esta área.

  • Fortaleza muscular (D)

    Los resultados de muchos estudios en esta área se contradicen, pero en general la evidencia actual disponible es negativa. Se necesita más investigación antes de llegar a conclusiones sólidas.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Los pacientes deben evitar la DHEA si son alérgico a sus productos.

Efectos secundarios y advertencias

Se han reportado pocos efectos secundarios si los suplementos de DHEA se administran por vía oral en dosis recomendadas. Los efectos secundarios pueden incluir la fatiga, congestión nasal, dolores de cabeza, acné o latidos del corazón rápidos e irregulares. En mujeres, los efectos secunarios más comunes son menstruaciones anormales, cambios emocionales, dolores de cabeza e insomnio. . Las personas con antecedentes en ritmos cardiacos anormales, coagulación de la sangre o hipercoagulabilidad y las personas con antecedentes de enfermedades hepáticas, deben evitar ingerir suplementos de DHEA.

Dado que la DHEA es una hormona relacionada con otras hormonas masculinas y femeninas, podrían existir efectos secundarios relacionados con sus actividades hormonales. Por ejemplo, puede ocurrir masculinización en mujeres, incluido el acné, piel grasosa, vello facial, pérdida de cabello, mayor sudoración, aumento de peso alrededor de la cintura, o una voz más grave. Igualmente, los hombres pueden desarrollar pechos prominentes (ginecomastia), sensibilidad en el pecho, mayor presión arterial, desgaste de los testículos, o mayor agresividad. Otros efectos secundarios hormonales pueden incluir mayores niveles de azúcar en la sangre, resistencia a la insulina, niveles de colesterol alterados, niveles de la hormona de la tiroides alterada y función adrenal alterada. Se recomienda precaución con pacientes de diabetes o hiperglucemia, colesterol alto, trastornos de la tiroides u otras anormalidades endocrinas. Podría ser necesario que un profesional médico supervise los niveles de glucosa sérica, colesterol y tiroides, además de que podría ser necesario ajustar los medicamentos.

En teoría, la DHEA puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de ovario, de seno o de próstata. Con base en las investigaciones en laboratorio, la DHEA puede contribuir a la resistencia al tamoxifeno en el cáncer de seno. Dentro de los otros efectos secundarios se pueden incluir los siguientes: insomnio, agitación, alucinaciones, manías, nerviosidad, irritabilidad o psicosis.

Se han correlacionado altos niveles de DHEA con el síndrome de Cushing, el cual puede surgir a consecuencia de una excesiva suplementación.

Embarazo y lactancia

No se recomienda usar la DHEA durante el embarazo o la lactancia. Dado que la DHEA es una hormona, es posible que no sea segura para el feto o los infantes lactantes.

Las posibles interacciones:

Interacciones con drogas

La DHEA puede interferir con la forma en que el cuerpo procesa ciertas drogas mediante el sistema enzimático citocromo P450 del hígado. Como resultado, los niveles de estas drogas pueden aumentar en la sangre y causar más efectos o reacciones adversas potencialmente serias. Los agentes del sistema nervioso central, entre los que se incluyen la carbamazepina y la fenitoina, inducen las enzimas P450 que metabolizan la DHEA y la DHEA-S y por tanto, pueden reducir las concentraciones de estas hormonas que están en circulación. Los pacientes que usan cualquiera de estos medicamentos deben revisar la información al interior del paquete y consultar con un profesional médico calificado, incluso un farmaceuta sobre las posibles interacciones.

La DHEA puede aumentar el nivel de azúcar en la sangre. Se deben tomar precauciones si se usa con medicamentos que pueden, además, disminuir el azúcar en la sangre como la metformina (Glucophage®). Un profesional médico calificado es quien debe monitorear de cerca a los pacientes que consumen drogas para la diabetes, ya sea por vía oral o insulina. Podría ser necesario ajustar el medicamento.

La DHEA puede aumentar el riesgo de coagulación de la sangre. Los pacientes que toman anticoagulantes (adelgazantes de la sangre) o drogas antiplaquetas (como la aspirina) para evitar la coagulación de la sangre deben discutir el uso de DHEA con un profesional médico. Dentro de algunos ejemplos de adelgazantes de la sangre se incluyen warfarina (Coumadin®), heparina y clopidogrel (Plavix®). El riesgo de coagulación de la sangre aumenta también al fumar o al consumir otras hormonas (como anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal) y éstas no se deben combinar con la DHEA a menos que sea bajo supervisión médica.

La DHEA puede alternar las palpitaciones o el ritmo cardíaco y se debe usar con precaución con medicamentos para el corazón o drogas que también pueden afectar el ritmo cardiaco.

Aunque no se ha estudiado ampliamente, existen algunos reportes de que drogas como canrenoato, anastrozol (Arimidex®, hormonas del crecimiento, metilfenidato, amlodipina, nicardipina y otros bloqueadores del canal de calcio como diltiazem (Cardizem®) y alprazolam (Xanax®) pueden aumentar los niveles de DHEA en el cuerpo, lo cual puede provocar mayores efectos secundarios si se consumen con suplementos de DHEA. En teoría, los niveles hormonales pueden aumentar si la DHEA se usa con terapias hormonales de andrógenos y estrógenos. La DHEA puede interactuar con drogas psiquiátricas como la clozapina (Clozaril®).

La DHEA puede interactuar con drogas GABA-receptoras que se usan para convulsiones o dolor. La DHEA puede disminuir la efectividad de la metadona. La DHEA puede agregarse a los efectos del clofibrato o contribuir a la resistencia del tamoxifeno en el cáncer de seno.

Se ha sugerido el uso de la DHEA para una disminución en el desarrollo del título anticuerpos protector después de la vacuna de la gripe.

Dentro de las drogas que reducen los niveles normales de DHEA que se producen en el cuerpo, se incluyen las siguientes: dopamina, insulina, corticosteroides como dexametasona; drogas que se usan para tratar la endometriosis como danazol, calmantes opiáceos, antisicóticas y drogas que contienen estrógeno. La metopirona, alprazolam y benfluorex pueden aumentar los niveles de DHEA en la sangre. Existen muchas otra interacciones posibles, consulte con un profesional médico calificado, incluso un farmaceuta, para la lista completa.

Interacciones con hierbas y suplementos dietéticos

Con base en estudios realizados en animales y en laboratorio, la DHEA puede interferir con la forma en que el cuerpo procesa ciertas hierbas o suplementos que usan el sistema enzimático citocromo P450 del hígado. Como resultado, los niveles de otras hierbas o suplementas en la sangre pueden volverse muy altos. Esto podría alterar también los efectos que otras hierbas o suplementos tengan posiblemente en el sistema P450.

La DHEA puede aumentar los niveles de azúcar en la sangre o provocar resistencia a la insulina y puede agregarse a los efectos de hierbas/suplementos que pueden también aumentar el nivel de azúcar en la sangre como la arginina, cacao, belcho (si se combina con cafeína) o melatonina. La DHEA puede funcionar contra los efectos de hierbas/suplementos que pueden disminuir el nivel de azúcar en la sangre como Aloe vera, ginseng americano, arándano. Un profesional médico calificado es quien debe monitorear de cerca los niveles séricos de glucosa mientras se usa la DHEA. Podría ser necesario ajustar la dosis.

En teoría, la DHEA puede aumentar el riesgo de coagulación de la sangre y puede agregarse a los efectos de hierbas/suplementos que también pueden aumentar el riesgo de coagulación, como la coenzima Q10 o Panax ginseng. La DHEA puede funcionar contra los efectos de las hierbas/suplementos que pueden “adelgazar” la sangre y reducir el riesgo de coagulación como Ginkgo biloba, ajo, palma enana americana.

No sé sabe qué efectos pueden ocurrir si la DHEA usa con hierbas que supuestamente tienen efectos hormonales en el cuerpo. Dentro de los agentes con posibles efectos similares al estrógeno (fitoestrogénicos) en el cuerpo se incluyen los siguientes: alfalfa, cohosh negro, sanguinaria.

La DHEA puede alterar las palpitaciones del corazón o ritmo cardiaco. Se deben tomar precauciones en pacientes que consumen hierbas/ suplementos que pueden alterar la función cardiaca o que incluyan glucósidos cardiacos. Dentro de estos ejemplos se incluyen las siguientes hierbas: adonis, bola de algodón y dedalera/digitalis.

El cloro picolinato puede aumentar los niveles de DHEA en la sangre. La carnitina y la DHEA pueden tener efectos aditivos. Con base en las investigaciones realizadas en animales, la DHEA puede aumentar la secreción de melatonina y evitar la descomposición de la vitamina E en el cuerpo.

Aunque no se ha estudiado a fondo, existen algunos informes de que la DHEA puede también interactuar con la fibra, los flavanoides, los ácidos grasos poli-insaturados, los prebióticos, la proteína de soya y el ñame. Se recomienda precaución.

Dosificación:

Adultos (18 años y mayores):

La DHEA está disponible en cápsulas, tabletas e inyecciones. Normalmente se usan dosis que oscilan entre 25-200 miligramos diarios. Se han estudiado dosis superiores, de 200 a 500 miligramos diarios para la depresión en pacientes con VIH/SIDA. Se ha estudiado el uso diario de DHEA hasta por un año en los estudios científicos disponibles.

También se han estudiado el uso tópico (en la piel) y las inyecciones intravenosas (en las venas) pero la seguridad y eficacia no se han comprobado. Se ha usado una crema al 5-10% que contiene DHEA hasta por cuatro semanas.

Niños (menores de 18 años):

La dosis y la seguridad de la DHEA no se han estudiado bien en niños. En teoría, la DHEA podría interferir con el equilibrio y crecimiento hormonal en los niños.

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Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

 

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