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Evite trampas en el cuidado médico

Por Consumer Reports -
Evite trampas en el cuidado médico
CRÉDITO: THINKSTOCK

La salud de Ron Spurgeon comenzó a desintegrarse cuando se lastimó la espalda al trabajar en su jardín. Acabó visitando el Redding Medical Center en el norte de California, en donde un cardiólogo le dijo que tenía un problema del corazón potencialmente mortal. Cuatro días después, se sometió a una operación de bypass triple.

El robusto hombre de 56 años se vio forzado a abandonar su trabajo de mecánico en un aserradero como consecuencia de las restricciones de cargar objetos pesados debido a la incisión en su pecho.

En el 2003, dos años después de la operación, Spurgeon se enteró de que Tenet Healthcare, propietario del hospital, había pagado $54 millones al gobierno federal por acusaciones de que se le habria sobrefacturado a Medicare por procedimientos cardiacos innecesarios. El año siguiente, Spurgeon y otras 344 personas demandaron al hospital y a ocho cardiólogos por realizar dichos procedimientos. Los demandados acabaron pagando $442 millones en un acuerdo judicial, y Tenet dice que ahora tiene las protecciones necesarias disponibles. Expertos independientes que revisaron las historias médicas de los pacientes determinaron que Spurgeon fue uno de muchos pacientes sometidos a intervenciones innecesarias.

"No tenía ningún problema", dice Spurgeon. "Esa gente me perjudicó. Perdí la confianza en los doctores".

La experiencia de Spurgeon es un ejemplo extremo de unas de las razónes principales por la cual el cuidado médico en este país es más costoso que en cualquier otra parte del mundo. Hay tratamientos y diagnósticos excesivos, motivados por los incentivos de ganancias de un sistema enfermo.

Como reportamos en septiembre, la habilidad de las compañías de seguro de controlar el crecimiento de los costos médicos ha deteriorado sustancialmente desde el año 2000. El presupuesto médico anual en los EE.UU. ha subido a $2 trillones, el punto más alto en nuestra historia.

Los incentivos financieros sin sentido se ven por todo el sistema.

* Los doctores y hospitales aumentan sus ganancias promoviendo y usando en exceso exámenes y tratamientos no comprobados y en algunos casos perjudiciales.

* Las personas que viven en regiones del país con una abundancia de especialistas y hospitales son sometidas a tratamientos innecesarios que en muchos casos empeoran su condición.

* Las compañías farmacéuticas gastan miles de millones en promover medicinas nuevas y costosas que a menudo son inferiores a las existentes, que son más baratas y tienen un récord de seguridad comprobado.

Los consumidores actualmente sospechan que el sistema es injusto. En una serie de conversaciones con grupos que sostuvimos el verano pasado en Connecticut, Iowa y Texas, los participantes nos dijeron que en su opinión el sistema está diseñado para acentuar las ganancias de los doctores, hospitales y compañías farmacéuticas en vez de proporcionar cuidado de alta calidad.

Nuestra investigación le puede ayudar a ser un consumidor de tratamientos médicos más inteligente y saludable al reconocer las maneras en que el sistema aumenta los costos y reduce la calidad.

Ignorando lo básico

El costo de obtener cuidado médico ha subido aceleradamente debido a que el sistema es propenso a proporcionar intervenciones y remedios costosos después de que desarrollan los problemas de salud. “No tenemos un sistema en este país que recompense el sentarse con una persona y educarla en cuanto a la importancia de cambiar un comportamiento para obtener mejor salud”, dijo el Doctor George Isham, director médico y oficial principal de salud de HealthPartners, una organización para el mantenimiento de la salud (HMO) sin fines de lucro en Minnesota cuyos doctores de cuidado primario fueron clasificados superiores al promedio en nuestras clasificaciones de HMOs y PPOs de septiembre del 2007.

Isham fue presidente de un panel del Instituto de Medicina que concluyó un estudio de varios años de la calidad del sistema de salud norteamericano, recomendando 20 “áreas de
prioridad” para tomar acción. La mayoría no tenía nada que ver con medicinas nuevas, cuidado de alta tecnología o exámenes costosos. En vez, el panel observó la prevención
básica y la administración del cuidado, tal como el enseñar a las personas con asma, diabetes o alta presión cómo monitorear y administrar su condición crónica y asegurarse de
que todos los niños reciban inmunizaciones puntualmente.

Con todos los incentivos apuntando en dirección contraria, eso sería difícil. Históricamente, los doctores que se especializan en el tipo de cuidado recomendado por el
Instituto de Medicina—doctores de familia, pediatras e internistas—ganan mucho menos por tratar a pacientes que los especialistas que hacen tratamientos que tardan el mismo tiempo. 

Esta brecha en los pagos ha persistido, por razones económicas y políticas, sin importar los esfuerzos realizados repetidamente por cerrarla.

Graduados recientes de escuelas de medicina, a menudo con deudas de más de $100,000, están con más frecuencia eligiendo ser especialistas, en donde pueden ganar más dinero que como médicos generalistas. Esto puede afectar la calidad del cuidado; las investigaciones de Dartmouth han demostrado que el cuidado sufre y el costo sube en las regiones con una proporción más alta de especialistas.

“En otros países la gente cuenta con un ‘médico de cabecera’, un doctor que los atiende regularmente con el cual pueden tratar cosas sencillas tan pronto como ocurren”, dijo la Dr. Karen Davis, presidenta del Commonwealth Fund, una fundación privada que apoya investigaciones del sistema de cuidado de salud. “Ponemos mucho más dinero en donde la compensación es menor”.

Como consecuencia de un sistema de pagos que desanima la prevención y la administración del cuidado médico, los norteamericanos en el 2004 gastaron casi $29 mil millones en 4.4 millones de estadías de hospital por condiciones potencialmente prevenibles, de acuerdo a un estudio auspiciado por Agency for Healthcare Research and Quality.

Lo que puede hacer. Tome seriamente los cambios de estilo de vida, especialmente si está a riesgo de tener enfermedades del corazón, derrame cerebral, diabetes o cáncer. Si padece de una enfermedad crónica, hable con su doctor para desarrollar un plan que ayude a controlarla.

Nuevas medicinas, Grandes ganancias

Para asegurar la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Drogas de una medicina nueva, su fabricante solo debe probar que trabaja mejor que una pastilla de azúcar, no que es superior a otros remedios. Por tanto, la mayoría de las medicinas “nuevas” aprobadas por la FDA—75 por ciento en el 2005—son imitaciones de remedios existentes en lugar de avances genuinos. Los fabricantes de medicinas deben convencer a los consumidores y a los médicos que la nueva pastilla de color rosado es superior a la antigua de color verde.

Por ejemplo, estudios clínicos concluyen que un tipo anterior de medicina para el tratamiento de la diabetes 2, metformin (Glucophage, genérico), controla el nivel de azúcar en la sangre tan bien como las medicinas de marca más recientes, rosiglitizone (Avandia) y pioglitizone (Actos), las cuales cuestan aproximadamente cuatro veces más por mes.
Pero mediante la promoción de Actos y Avandia a doctores y consumidores, sus fabricantes han logrado capturar 21 por ciento del mercado y, ya que ambas medicinas son tan costosas, 82 por ciento de los ingresos, según datos de Wolters Kluwer Health, Pharmaceutical Audit Suite, una compañía de información médica.

Resultados de este tipo explican por qué la industria farmacéutica halla tan eficiente gastar aproximadamente $29.9 mil millones al año promoviendo sus últimas medicinas de marca, de acuerdo a figuras del 2005 publicadas en la edición del 16 de agosto de 2007 del New England Journal of Medicine.

Un poco más familiar para la mayoría de las personas son los anuncios directos al consumidor que ven en revistas y en la TV. Le hemos dado seguimiento a posibles violaciones de normas de publicidad analizando cartas con quejas a los fabricantes de medicinas que la FDA colocó en su sitio Web desde enero del 1997 hasta julio del 2007. (Ninguna de éstas trataba del anuncio de Requip que analizamos abajo.) Entre los problemas comunes estaba minimizar el riesgo de las medicinas y sus efectos secundarios, omitir información crítica de seguridad, exagerar la efectividad del medicamento, e implicar falsamente que la medicina era superior a la marca de un competidor.

Los fabricantes de medicinas concentran sus esfuerzos de mercadeo en aquellos doctores propensos a dar medicinas recetadas. Comienzan por ofrecer muestras gratuitas, con un valor al por menor de $18.4 mil millones en el 2005, para animar a los pacientes a usar medicinas por receta, cuando pudieran haber equivalentes genéricos.

Darle a un paciente unos días de una medicina gratis pudiera aparentar ser un beneficio, pero a la larga le costará más, según ilustra un estudio reportado en la edición de septiembre-octubre de 2006 del American Board of Family Medicine. El estudio compara el costo de medicinas recetadas en tres clínicas pertenecientes al mismo sistema de salud.

Dos tenían una política de nunca dar muestras gratis, mientras que la tercera así lo hacía. Los doctores de la clínica que ofrecía muestras gratis recetaban mucho menos medicinas de la lista de preferencias del sistema, y el costo promedio mensual de una medicina recetada en esa clínica era $48, comparado con $40 y $41 en las otras dos clínicas.

Los fabricantes de medicinas también abruman a los doctores y a su personal con dinero, regalos, comidas y viajecitos pagados. Vermont y Minnesota reúnen información sobre estos excesos de las compañías farmacéuticas principales y las hace disponible al público. En solo el pequeño estado de Vermont, esos pagos ascendieron a $2.2 millones en el 2006.

Una práctica que el público pudiera no estar al tanto es la promoción sutil de medicinas costosas para usos “no recetados”. La FDA aprueba las medicinas para enfermedades específicas, pero una vez la medicina es aprobada, los doctores pueden recetarla legalmente para cualquier uso que consideren conveniente. Es en el interés propio de los fabricantes de medicinas el alentar los usos no recetados ya que esto puede añadir millones de dólares en ventas sin requerir los exámenes clínicos costosos necesarios para obtener la aprobación de la agencia FDA para un nuevo uso. La FDA no permite la promoción directa de los usos no recetados.

Una demanda sobre el fraude en Medicaid, presentada por oficiales gubernamentales en Pennsylvania el pasado febrero, acusó a AstraZeneca, Eli Lilly y Janssen Pharmaceutica de
participar en una campaña diseñada a persuadir a doctores a prescribir los medicamentos anti-sicóticos Seroquel, Zyprexa y Risperdal para usos no recomendados en la etiqueta para
pacientes juveniles y pacientes mayores de edad. De acuerdo a la demanda, los fabricantes de los fármacos le pagaron a los doctores por promover las medicinas y le pagaron a otros
doctores por asistir a los programas y atribuir sus nombres en artículos escritos por las mismas compañias para revistas especializadas. Además le pagaron a investigadores por crear información médica engañosa y a sabiendas ocultaron información o engañaron a los doctores sobre el efecto secundario de las medicinas.

Esta campaña ayudó a impulsar el uso no recomendado en las etiquetas de estas tres medicinas a más de 50 por ciento de ventas mundiales en el 2005, según alega la demanda que
aún está vigente. Eli Lilly dice que planea defenderse vigorosamente, AstraZeneca dice que las reclamaciones no tienen mérito y Janssen Pharmaceutica dice que está comprometida a observar las normas éticas más altas.

Lo que puede hacer. Los consumidores ya están votando con sus dólares a favor de las medicinas genéricas, que forman en la actualidad más de 60 por ciento de las recetas
dispensadas en los EE.UU. La mitad de los doctores encuestados dijeron que sus pacientes las piden con frecuencia. Pero las investigaciones sugieren que los EE.UU. pudieran ahorrar más de $8 mil millones mediante un uso mayor de medicinas genéricas. Si le ofrecen una medicina más reciente, pregunte si se ha comprobado que es mejor o más segura que sus predecesores. Veinticinco por ciento de los doctores en nuestra encuesta dijeron que observaron frecuentemente efectos adversos de las medicinas más nuevas.

Un sito Web gratuito de Consumers Union -- Best Buy Drugs localizado en www.ConsumerReports.org/health -- incluye una comparación de tratamientos e información
sobre los costos de la mayor parte de las categorías de medicinas, en base a un análisis cuidadoso de estudios publicados relativos a la efectividad y seguridad de las medicinas.

Diez pruebas y tratamientos usados en exceso

1 Cirugía de la espalda. No se apresure en operarse por una simple hernia de disco. En 90 por ciento de los casos, el dolor desaparece por sí mismo dentro de seis semanas. En casos más persistentes, la cirugía – que puede costar $20,000 más los honorarios del doctor – de aliviar el dolor un tanto más rápido que la terapia física y medicamentos, según un estudio reciente.
Pero el estudio también halló que ambos grupos de pacientes acabaron con mejoras similares después de dos años.

2 Cirugía para la acidez estomacal. Por medio de cirugía, los doctores aprietan un músculo esfínter que bloquea el ácido estomacal para que no suba por el esófago. Pero investigaciones demuestran que la operación, la cual cuesta $14,600 o más, no proporciona un mejor alivio a largo plazo que tomar una medicina inhibidora de bomba de protón tal como omeprazole (recetada como Prilosec), la cual cuesta menos de $1 por día.

3 Tratamientos de la próstata. El cáncer de la próstata es a menudo tratado excesivamente mediante cirugía que cuesta $17,000, o por terapia de radiación por unos $20,700 o más, en adición a los honorarios médicos, sin considerar adecuadamente las alternativas o el alto riesgo de efectos secundarios a la salud como la incontinencia o la impotencia. Ya que el cáncer de la próstata puede crecer lentamente, a menudo el mejor método es la “espera atenta”.

4 Iimplantes de desfibrilador. Estos aparatos, que automáticamente le dan un shock al corazón para restaurar su ritmo normal, cuestan alrededor de $90,000 a través de su vida de uso. Sin embargo, una tercera parte de las personas que lo obtienen en realidad no lo necesitan, según una investigación reportada en el 2007. Este año Medicare pagará por aproximadamente 50,000 de estos aparatos.

5 Stent coronario. Se gastan miles de millones al año insertando tubos de tela metálica muy pequeños para abrir las arterias coronarias. Este procedimiento, añadido a medicinas para el corazón, a fin de cuentas no funciona mejor en la prevención de ataques futuros del corazón que los medicamentos por sí solos para pacientes con enfermedad arterial coronaria estable, según un reporte de investigadores en el 2007.

6 Cesárea. Esta cuesta casi $7,000, o aproximadamente 55 por ciento más que un parto natural, y constituyó 30.2 por ciento de todos los nacimientos en el 2005. La mayoría se hace debido al progreso lento de un parto, pero hay varios métodos menos invasivos que pudieran acelerar el nacimiento.

7 Chequeos de cuerpo entero. Estos escáners CT, que pueden costar $1,000 o más, son aconsejados para detectar señales tempranas de cáncer, enfermedades del corazón y otras anormalidades. No ofrecen beneficios comprobados para personas saludables, de acuerdo a la Administración de Alimentos y Drogas. Adicionalmente, los escáners CT exponen a los pacientes a una mayor radiación que los rayos X. Unas pocas pruebas de escáner CT al año pudiera aumentar su riesgo de contraer cáncer durante su vida.

8 Angiografía de alta tecnología. Usar un escáner para chequear el estrechamiento de las arterias coronarias de manera no invasiva cuesta un promedio de $450, de acuerdo a datos de HealthMarkets, compañía que vende seguros de vida y salud por medio de subsidiarias en 44 estados. Pero la angiografía estándar es a veces necesaria para confirmar bloqueos que pudieran requerir un tratamiento más agresivo.

9 Mamografía de alta tecnología. Usar software para detectar algo sospechoso en exámenes de rayos X para el pecho añadiría $550 millones anualmente a los costos nacionales si éstos son usados para todas las mamografías. Pero un estudio en el 2007 halló que esta técnica no mejoró la detección del cáncer de manera significativa, mientras que SaI resultó en biopsias innecesarias.

10 Colonoscopía virtual. Este tipo de escáner o ecografía se usa para detectar señales de cáncer sin tener que insertar un tubo en el colon. Sin embargo, un estudio de colonoscopías virtuales reportadas en 2007 halló que la colonoscopía estándar es superior para detectar pólipos sospechosos más pequeños. A pesar de ser menos costosa que la colonoscopía estándar, el examen virtual no es económico ya que cualquier hallazgo sospechoso requerirá una prueba adicional tipo estándar.

 

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