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Pasan por alto defectos cardiacos en atletas jóvenes

Por Jenifer Goodwin, Reportero de Healthday -
Pasan por alto defectos cardiacos en atletas jóvenes

Un estudio halla que la evaluación para prevenir la muerte cardiaca repentina es difícil, y podría llevar a malas decisiones

VIERNES, 12 de agosto (HealthDay News) -- Alrededor de 76 atletas jóvenes de EE. UU. colapsan y mueren de paro cardiaco repentino en prácticas o partidos cada año, lo que ha llevado a algunos expertos a clamar por electrocardiogramas obligatorios para evaluar a los jugadores por defectos cardiacos posiblemente letales.

Pero un estudio reciente halló que los cardiólogos pediátricos no siempre aciertan al leer estas pruebas, conocidas como ECG.

"Lo que esto hace es añadir otra capa de complicación y confusión a la controversia", lamentó la primera autora del estudio, la Dra. Allison Hill, que era residente pediátrica en la Universidad de Stanford cuando llevó a cabo la investigación. "Los ECG no solo no siempre muestran enfermedades que podrían llevar a la muerte cardiaca repentina, sino que la gente que los lee no siempre los interpretan correctamente".

Para un ECG se colocan electrodos en el pecho y las extremidades para medir los impulsos eléctricos que se generan cuando el corazón late. Los ECG pueden detectar anomalías del ritmo cardiaco y otras afecciones que podrían provocar que el corazón se detenga de repente.

La causa más común de muerte cardiaca repentina en los jóvenes es la cardiomiopatía hipertrófica, un engrosamiento del músculo cardiaco que dificulta que bombee sangre, dijo Hill. Otras causas incluyen miocarditis (una inflamación del corazón) y el síndrome de Wolff-Parkinson-White, que puede llevar a una tasa cardiaca excesivamente rápida.

El estudio halló que los cardiólogos pediátricos no detectaban anomalías cardiacas peligrosas alrededor del 32 por ciento de las veces, y que diagnosticaban erróneamente una anomalía cardiaca en 30 por ciento de los casos. Los investigadores advirtieron que de estos errores podrían surgir altas tasas de consejos inadecuados sobre el deporte.

Para el estudio, que aparece en una edición reciente en línea de la revista Journal of Pediatrics, los investigadores pidieron a 53 cardiólogos pediátricos que interpretaran 18 ECG de adolescentes con y sin anomalías cardiacas. En promedio, los médicos interpretaron 12.4 ECG correctamente.

También se pidió a los médicos que determinaran si era seguro que el niño siguiera jugando deportes. Algunos defectos cardiacos son más graves que otros, y tener una anomalía cardiaca no significa necesariamente que un niño no pueda participar de los deportes.

Los médicos realizaron la recomendación correcta para alrededor de las tres cuartas partes de los adolescentes sin problemas cardiacos, dándoles el visto bueno para que participaran en deportes.

Entre los que tenían defectos cardiacos, los médicos acertaron el 81 por ciento de las veces al restringir los deportes, pero en 19 por ciento de los casos hubieran aprobado la participación aunque hacerlo hubiera sido peligroso, señaló Hill.

"Una prueba ideal de evaluación tendrá una precisión del cien por ciento", dijo Hill, quien es ahora cardióloga pediátrica del Hospital Pediátrico de Boston. "En este caso, incluso cuando los ECG mostraban enfermedad cardiaca subyacente, los cardiólogos pediátricos no siempre pudieron detectarla".

Los médicos rindieron mejor en la detección de algunos defectos cardiacos que en otros. Parte de la dificultad para leer los ECG es que ciertas anomalías cardiacas peligrosas imitan a cambios sanos en los corazones de los atletas, anotó Hill. Por ejemplo, un corazón en buena forma tiende a crecer y a latir más lentamente, pero algunas anomalías pueden causar cambios similares.

La American Heart Association (AHA) no recomienda ECG obligatorios para los atletas jóvenes de EE. UU. por varios motivos. Un motivo es el costo, de unos 431 dólares según la tasa de reembolso de Medicare, de acuerdo con la información de respaldo del estudio.

En vez de ello, la AHA urge a los atletas competitivos a someterse a un historial médico y un examen físico cada dos años. Los ECG se justifican en niños con antecedentes de desmayos, dolor en el pecho, problemas para respirar, problemas con la presión arterial o antecedentes familiares de enfermedad cardiaca temprana o muerte prematura, señaló la Dra. Monica Kleinman, presidenta del Comité de Atención Cardiovascular de Emergencia de la AHA y directora clínica de la unidad de cuidados intensivos médicos y quirúrgicos del Hospital Pediátrico de Boston.

Kleinman dijo que en lugar de ECG obligatorios, proveer desfibriladores externos automatizados (DEA) a todas las escuelas y en los eventos deportivos juveniles, y asegurarse de que las personas sepan dónde están y cómo usarlos, podría resultar más útil para prevenir la muerte cardiaca repentina. Los DEA se usan en conjunto con compresiones de pecho de RCP para que el corazón comience a latir de nuevo.

"Tener un DEA en un evento atlético es una forma muy efectiva de proveer una red de seguridad para los atletas en riesgo que no lo saben, y para los espectadores y entrenadores que andan por ahí con una enfermedad cardiaca y que podrían sufrir un paro cardiaco repentino", aseguró Kleinman.

Más información

ParentHeartWatch ofrece más información sobre los niños y la muerte cardiaca repentina.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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