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Dejar de tomar una aspirina diaria eleva riesgo cardiaco

Por Steven Reinberg, Reportero de Healthday -
Dejar de tomar una aspirina diaria eleva riesgo cardiaco

Investigadores advierten que descontinuarla se relacionó con un aumento de 60 por ciento en el riesgo de ataques no letales

MARTES, 19 de julio (HealthDay News) -- Las personas que sufren de enfermedad cardiaca que dejan de tomar su aspirina diaria de baja dosis podrían ponerse en riesgo de sufrir un ataque cardiaco, encuentra un estudio reciente.

La aspirina tomada a diaria a baja dosis (por lo general de entre 75 y 300 miligramos) se recomienda para ayudar a prevenir coágulos sanguíneos en pacientes de enfermedad cardiaca. Pero hasta el 50 por ciento de los pacientes dejan de tomar aspirina, señalaron los investigadores. Esto puede resultar en un mayor riesgo de problemas cardiacos, pero se sabe poco sobre si hay un aumento en el riesgo específico de ataque cardiaco.

El nuevo estudio sugiere que el riesgo de ataque cardiaco sí aumenta cuando se descontinúa la aspirina en baja dosis. Por tanto, "se debe aconsejar a los pacientes que a menos que haya un riesgo alto de sangrado grave o un médico lo recomiende por otro motivo, nunca deben descontinuar la aspirina, dados sus grandes beneficios", afirmó el investigador líder, el Dr. Luis García Rodríguez, director del Centro Español de Investigación Farmacoepidemiológica, en Madrid.

"Los pacientes que deben descontinuar la aspirina también deben hacerlo durante el tiempo mínimo necesario", añadió.

El informe aparece en la edición en línea del 19 de julio de la revista BMJ.

Para el estudio, el equipo de García Rodríguez recolectó datos sobre más de 39,500 pacientes con una edad de 50 a 84 años, que participaban en la Red de Mejora de la Salud (Health Improvement Network), una gran base de datos de expedientes médicos del Reino Unido.

Entre 2000 y 2007, se recetó a los pacientes aspirina en dosis baja (de 75 a 300 mg al día) para prevenir el ataque cardiaco y otras complicaciones cardiacas.

Durante tres años de seguimiento, el equipo de García Rodríguez halló que los que dejaron de tomar aspirina experimentaron un aumento de 60 por ciento en el riesgo de ataques cardiacos no letales. Ese resultado se sostuvo independientemente de cuánto tiempo los pacientes habían tomado aspirina antes de decidir abandonarla.

Según los investigadores, el hallazgo se traduce en cuatro ataques cardiacos adicionales por cada mil pacientes en el año en que dejaron de tomar su aspirina.

"Nuestro estudio resalta la necesidad de una mayor concienciación sobre el aumento en el riesgo de eventos cardiovasculares como [el ataque cardiaco] asociado con la interrupción de la terapia con aspirina", comentó García Rodríguez.

"Si se puede mejorar la adherencia a la aspirina de baja dosis, el beneficio obtenido por ésta en la población general aumentaría", añadió.

El Dr. Giuseppe Biondi-Zoccai, profesor asistente de cardiología de la Universidad de Módena y Reggio Emilia en Módena, Italia, y coautor de un editorial acompañante en la revista, dijo que "la aspirina es realmente un fármaco maravilloso".

La aspirina en baja dosis reduce la enfermedad y la muerte por enfermedad cardiaca, los embolismos pulmonares (coágulos en el pulmón) y el cáncer colorrectal, señaló. También es sorprendentemente segura, si se evita a aquellos que están en riesgo de complicaciones alérgicas o de sangrado, y es barata, otra ventaja importante.

Además, la aspirina ayuda a evitar los eventos recurrentes en pacientes que ya han sufrido de enfermedad de la arteria coronaria, dijo Biondi-Zoccai.

"Descontinuar la aspirina en esos pacientes es muy nocivo", añadió. "De hecho, los pacientes que toman aspirina porque ya han sufrido un evento de la arteria coronaria se enfrentan a un importante peligro de salud si descontinúan la aspirina, aunque sea temporalmente, e incluso cuando han pasado varios meses o años tras su problema cardiaco inicial".

Otro experto, el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, se mostró de acuerdo.

"Aunque la aspirina puede aumentar el riesgo de sangrado, para la mayoría de pacientes con enfermedad vascular conocida los beneficios de la aspirina diaria de baja dosis superan a los riesgos potenciales", aseguró. "Los individuos con enfermedad cardiovascular deben comprender los beneficios del uso a largo plazo de la aspirina, y que dejar de tomar el régimen de aspirina los pone en mayor riesgo de eventos cardiacos posteriores. Los pacientes no deben de abandonar la terapia con aspirina a menos que su médico les aconseje hacerlo".

Más información

Para más información sobre la enfermedad cardiaca y la aspirina, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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