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El cáncer de ganglios linfáticos

Por HolaDoctor -
El cáncer de ganglios linfáticos
CRÉDITO: SHUTTERSTOCK

El cáncer de ganglios linfáticos es conocido más comúnmente por otros nombres: la enfermedad de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. Estos linfomas son diferentes en cuanto a cómo se comportan, se propagan y responden al tratamiento. Por lo general, los médicos pueden diferenciarlos al observar las células cancerosas con un microscopio o mediante el uso de pruebas sensibles de laboratorio.

La enfermedad de Hodgkin es un tipo de linfoma del tejido linfático encontrado en los ganglios linfáticos, el bazo, el hígado y la médula ósea. Frecuentemente, el primer signo de la enfermedad de Hodgkin es la presencia de un ganglio linfático de gran tamaño. La enfermedad puede diseminarse a los ganglios cercanos. Más adelante, hacia los pulmones, el hígado o la médula ósea.

Causas

Se desconoce la causa. El linfoma de Hodgkin es más común entre personas de 15 a 35 y de 50 a 70 años de edad. Se piensa que una infección pasada con el virus de Epstein-Barr (VEB) contribuye a algunos casos. Los pacientes con infección por VIH están en mayor riesgo que la población general.

Síntomas

  • Fatiga
  • Fiebre y escalofríos intermitentes
  • Prurito inexplicable en todo el cuerpo
  • Inapetencia
  • Sudores fríos con empapamiento
  • Inflamación indolora de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o la ingle (ganglios linfáticos inflamados)
  • Pérdida de peso inexplicable

Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad son:

  • Tos, dolores en el pecho o problemas respiratorios si hay inflamación de los ganglios linfáticos en el tórax
  • Sudoración excesiva
  • Dolor o sensación de llenura por debajo de las costillas debido a la inflamación del hígado o el bazo
  • Dolor en los ganglios linfáticos después de tomar alcohol
  • Piel enrojecida y caliente

Nota: los síntomas causados por el linfoma de Hodgkin también se pueden presentar con otras afecciones. Hable con el médico acerca del significado de sus síntomas específicos.

Pruebas y exámenes

El primer signo del linfoma de Hodgkin a menudo es la inflamación de un ganglio linfático que aparece sin una causa conocida. La enfermedad se puede diseminar a los ganglios linfáticos adyacentes y posteriormente se puede propagar al bazo, al hígado, a la médula ósea u otros órganos.

La enfermedad se puede diagnosticar después de:

  • Biopsia del tejido sospechoso, por lo regular una biopsia de ganglios linfáticos
  • Biopsia de médula ósea

Si los exámenes revelan que usted en realidad tiene linfoma de Hodgkin, se llevarán a cabo exámenes adicionales para ver si el cáncer se ha diseminado. Esto se denomina estadificación, que ayuda a guiar un futuro tratamiento y seguimiento y le da a usted alguna idea de lo que puede esperar en el futuro.

Por lo general, se realizarán los siguientes procedimientos:

  • Pruebas de química sanguínea, entre ellas niveles de proteínas, pruebas de la función hepática, pruebas de la función renal y nivel de ácido úrico
  • Biopsia de médula ósea
  • Tomografía computarizada del tórax, el abdomen y la pelvis
  • Hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC) para ver si hay anemia y conteo de leucocitos
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP)

Algunas personas pueden necesitar una cirugía abdominal para extraer un pedazo del hígado y extirpar el bazo. Sin embargo, dado que las otras pruebas ahora son muy buenas para detectar la diseminación del linfoma Hodgkin, esta cirugía generalmente es innecesaria.

Tratamiento

El tratamiento depende de lo siguiente:

  • El tipo del linfoma de Hodgkin (la mayoría de las personas tiene Hodgkin clásico).
  • El estadio (hasta dónde la enfermedad se ha diseminado).
  • Si el tumor tiene más de 4 pulgadas (10 centímetros) de ancho.
  • Su edad y otras cuestiones médicas.
  • Otros factores, como pérdida de peso, sudores fríos y fiebre.

Se harán exámenes para ver si el cáncer se ha diseminado. Esto se denomina estadificación, que ayuda a guiar un futuro tratamiento y seguimiento y le da a usted alguna idea de lo que puede esperar en el futuro. La estadificación es necesaria para determinar el plan de tratamiento. Los estadios del linfoma de Hodgkin van de I a IV. A mayor número del estadio, más avanzado estará el cáncer.

El tratamiento depende de la edad y del estadio del cáncer:

  • Los estadios I y II (enfermedad limitada) se pueden tratar con radioterapia, quimioterapia o ambas.
  • El estadio III se trata con quimioterapia sola o una combinación de radioterapia y quimioterapia.
  • El estadio IV (enfermedad avanzada) casi siempre se trata con quimioterapia sola.

Las personas con linfoma de Hodgkin que reaparece después del tratamiento o no responde a éste pueden recibir quimioterapia en dosis altas seguida de un autotrasplante de médula ósea (usando células madre de uno mismo).

Los tratamientos adicionales dependen de otros síntomas, pero pueden incluir:

  • Transfusión de hemoderivados, como plaquetas o glóbulos rojos, para combatir conteos plaquetarios bajos y anemia.
  • Antibióticos para combatir la infección, sobre todo si se presenta fiebre.
  • Grupos de apoyo

Expectativas (pronóstico)

La enfermedad de Hodgkin es considerada una de las formas más curables de cáncer, sobre todo si se diagnostica y trata a tiempo. A diferencia de otros cánceres, la enfermedad de Hodgkin a menudo es muy curable aun en estadios tardíos.

Con el tratamiento apropiado, más del 90% de las personas con linfoma de Hodgkin en estadios I o II sobrevive durante al menos 10 años. Si la enfermedad se ha diseminado, el tratamiento es más intenso, pero el 90% de las personas con enfermedad avanzada sobrevive 5 años.

Los pacientes que sobreviven 15 años después del tratamiento tienen mayor probabilidad de morir posteriormente por otras causas, incluso complicaciones del tratamiento, más que por la enfermedad de Hodgkin.

Las personas con linfoma de Hodgkin cuya enfermedad reaparece al cabo de un año después del tratamiento o que no responden a la terapia de primera línea tienen un pronóstico más desalentador.

Es necesario que a uno le hagan evaluaciones periódicas y exámenes imagenológicos durante años después del tratamiento. Esto le ayuda al médico a buscar signos de reaparición del cáncer y verificar cualquier efecto a largo plazo de los tratamientos.

Posibles complicaciones

Los tratamientos para el linfoma de Hodgkin pueden tener complicaciones. Las complicaciones a largo plazo de la quimioterapia o la radioterapia abarcan:

  • Enfermedades de la médula ósea (como leucemia)
  • Cardiopatía
  • Incapacidad para tener hijos (esterilidad)
  • Problemas pulmonares
  • Otros cánceres
  • Problemas tiroideos
  • La quimioterapia puede causar hemogramas bajos, que pueden llevar a que se presente riesgo de sangrado, infección y anemia. Para reducir el sangrado, aplique hielo y presión. Utilice un cepillo de dientes suave y una máquina de afeitar eléctrica para la higiene personal.

Durante los tratamientos para el cáncer, siempre se debe tomar muy en serio la presencia de infecciones. Consulte de inmediato con el médico si se presenta fiebre u otros signos de infección, especialmente si los conteos de glóbulos blancos están bajos debido al tratamiento. La planificación de períodos de descanso durante las actividades diarias puede ayudar a prevenir la fatiga debido a la anemia.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si:

  • Tiene síntomas del linfoma de Hodgkin.
  • Tiene linfoma de Hodgkin y presenta efectos secundarios a raíz del tratamiento.

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos

 

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